Los estudios en población general indican que la práctica de una actividad física regular, estable
y moderada ayuda a mejorar tanto la salud física como la psicológica, incrementando así la
calidad de vida. La práctica de ejercicio regular contribuye a instaurar estilos de vida más
saludables y a reducir o eliminar factores de riesgo asociados al sedentarismo. El ejercicio físico
contribuye al abandono de los hábitos tóxicos (especialmente el tabaco), al mantenimiento de
dietas equilibradas y al menor consumo de alcohol. Por consiguiente, la actividad física regular
promueve cambios generalmente muy importantes en el estilo de vida, caracterizados por una
mejoría espontánea en los hábitos higiénico-dietéticos. El efecto inmediato es la sensación
subjetiva de bienestar, que a largo plazo se traduce en un estado de salud y condición física superiores.
Como se ha demostrado, el ejercicio físico es muy importante en la calidad de vida de las
personas y por esta razón QUALITY LIFE ha seleccionado una serie de contenidos, consejos,
recomendaciones, etc. para que todas las personas incluyan cualquier actividad física en su vida cotidiana.