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De sobra es sabido por todos que hacer deporte es muy saludable; mejora el sistema cardiovascular y fortalece los músculos. No obstante, en verano con los excesos
de calor, realizar una actividad física demasiado intensa puede acarrearte problemas (mareos, cansancio e incluso golpes de calor).
Si tienes intención de hacer deporte durante el verano, QUALITY LIFE te ofrece unas recomendaciones que debes seguir:
Bebe aunque no tengas sed: Cuando el calor aprieta, la hidratación es una de las claves fundamentales a la hora de practicar deporte. El protocolo que debes seguir consiste en beber aproximadamente medio
litro de agua una o dos horas antes de comenzar la actividad. Además, mientras estés practicando deporte, debes seguir tomando líquidos, más o menos cada media hora de actividad. Al finalizar, y más aún si el
ejercicio resulta fuerte, deberías volver a tomar agua o bebidas isotónicas.
Reduce el nivel de intensidad: El ritmo de entrenamiento durante el verano, si es que éste es muy caluroso, no debe ser el mismo que durante otras épocas del año. En este sentido, es importante controlar los niveles
de temperatura y humedad. Así por ejemplo, con una temperatura de unos 30 - 32 ° C y una humedad del 80 por ciento, tu cuerpo no tendrá tiempo de evaporar agua a través del sudor, por lo que no estará
perdiendo calor que debiera. Con estas condiciones climáticas por tanto, no es recomendable practicar ejercicio. Las soluciones son varias; puedes cambiar de rutinas y dejar de hacer
deporte durante las horas centrales del día; durante las primeras horas de la mañana y con la caída del sol evitarás exponerte directamente y la temperatura probablemente será más baja. También puedes realizar
ejercicios de medio o bajo impacto, como el yoga o el pilates. Debes asimismo descansar con más frecuencia. Por otra parte, si la actividad física se realiza en espacios cerrados o gimnasios, ten en cuenta que
deben tener buena ventilación.
Ropa ligera: La ropa deportiva durante el verano debe ser ligera, transpirable y apropiada para favorecer la pérdida de calor corporal. Así, deja las vergüenzas de lado, y utiliza la mínima ropa posible, a poder ser,
fabricada con fibras naturales y un poco holgada. Los colores claros también contribuyen a espantar el calor. No olvides además, llevar gorra, y protector solar si vas a estar al aire libre.
Comidas poco copiosas: Se recomienda además, realizar comidas ligeras antes de realizar deporte. No obstante, una ensalada o un gazpacho no serán suficientes si finalmente vas a entrenar. Es importante
aumentar el consumo de verduras y frutas frescas, puesto que contienen cantidades altas de agua, y contribuirán a hidratar tu organismo.
¿Qué puedes hacer ante un golpe de calor? El golpe de calor supone un estado grave de deshidratación. Suele producirse cuando se realiza un ejercicio muy intenso en condiciones de calor y humedad excesivas y sin
una adecuada hidratación. Al sufrir esta enfermedad la temperatura corporal aumenta (incluso hasta los 39° C), como consecuencia de un fallo en la termorregulación. Esto es, el cuerpo deja de sudar por la
pérdida de agua y sales minerales, y el calor corporal acumulado por la actividad física, no se evapora de modo natural. Suele provocar asimismo mareos y nauseas, gran sensación de sed y sensación de
desfallecimiento. Ante una situación de este tipo las medidas que debieras tomar son las siguientes: dejar de inmediato la actividad física y reponer líquidos (agua o bebidas isotónicas), humedecer el cuerpo con una toalla húmeda y en el
caso de que los síntomas no desaparezcan es importante que acudas al médico.