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ESTUDIO DE LOS HÁBITOS ALIMENTARIOS |
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En las últimas décadas se han producido cambios sustanciales en la estructura del consumo alimentario que redefinen el significado de las funciones de la
alimentación en la sociedad actual, por lo que los estudios sobre el sistema alimentario español, entre los que destaca el "Panel de Consumo alimentario", desarrollado por el
Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación (MAPA) desde 1987, permiten realizar una valoración de los aspectos más significativos del cambio en los comportamientos
alimentarios en España, que implica unas pautas similares a las de los países postindustrializados.
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De acuerdo con los cambios en el estilo de vida, también han aumentado de forma considerable el consumo de platos preparados. Aunque no pueda asegurarse de
modo general, la población española suele ser amante de la buena mesa y con una dieta abundante y rica en calorías. Las carnes, pescados y huevos forman parte de sus menús
habituales, sin embargo el consumo de legumbres y verduras es más bajo. Las ensaladas en muchos casos se toman sólo estacionalmente. Respecto a la fruta, existe una
apetencia general, aunque su ingesta sigue encontrándose por debajo de las recomendaciones.
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El consumo de alimentos ha avanzado, aunque lentamente, hacia un consumo más acorde con lo saludable y las recomendaciones FAO/OMS. A pesar de ello, las
costumbres y los horarios de trabajo están dando lugar a una irregular distribución de las comidas a lo largo del día. Se desayuna poco y se come tarde, ya que entre las 14 y
las 15 horas se producen la mayor parte de las comidas de mediodía y suelen ser demasiado abundantes para iniciar una jornada laboral de tarde. La merienda suele ser
tan sólo de una bebida o, en muchas ocasiones, se ha suprimido y sobre las 22 horas se cena, habitualmente de forma abundante, aunque actualmente parece que tiende a ser
algo más ligera. Teniendo en cuenta que la hora de acostarse suele ser entre las 23 y 24 horas, con una cena copiosa el sueño es intranquilo y no muy reparador. Es importante
saber que el llamado "sistema europeo" es mucho más razonable.
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El 40% de la población toma más alimentos de los que necesita. La alimentación de la población adulta suele exceder las necesidades calóricas requeridas para el tipo de
actividad física que realizan, que en general es de tipo ligera/sedentaria. De ese 40%, más de un 60% tiene una alimentación energéticamente bastante superior a la recomendada para su edad y
grado de actividad física. Esta tendencia es más acusada en los hombres de edad media y en las mujeres de mayor edad. La obesidad está presente en el 10% en los hombres y en el 15% de las mujeres.
En mayores de 55 años se encuentran cifras de obesidad del 16% en hombres y del 29% en mujeres.
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El ejercicio físico moderado es importante para mantener el peso deseable. Como media, la población española permanece entre 8 y 9 horas al día sentada. El 66% no realiza ninguna actividad física y, por ello, se recomienda disminuir el consumo de
alimentos a partir de los 45 años o bien aumentar el ejercicio físico moderado. El ajuste entre alimentación y ejercicio físico moderado ha de permitir mantener individualmente el peso adecuado. |
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El consumo de proteínas es elevado, sobre todo el consumo de carne. Es necesario que los adultos moderen el consumo de grasas de origen animal como carnes y leche entera, alternando con mayor frecuencia las raciones de pescado. |
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El consumo de hidratos de carbono es bajo. Por su parte, los alimentos dulces se consumen más de lo que sería recomendable. Para alcanzar las recomendaciones
internacionales se debe aumentar el consumo de cereales, pan, patatas, legumbres y cereales integrales. Un 41% de la población está consumiendo más cantidad de la
recomendada de alimentos ricos en glúcidos simples. |
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